6 marzo, 2021

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FARID SUÁREZ, Reproducimos la nota de la Periodista Olivia Díaz Ugalde, de la Nación

Farid Suárez, el ciclista récord argentino que abrió un lavadero de autos en su casa porque no llegaba a fin de mes

Farid Suárez en su trabajo de lavador de autos, su ocupación derivada de la pandemia; "si no trabajo, no llego a fin de mes", apunta el ciclista que por sus resultados recibe una beca de la Secretaría de Deporte.
Farid Suárez en su trabajo de lavador de autos, su ocupación derivada de la pandemia; “si no trabajo, no llego a fin de mes”, apunta el ciclista que por sus resultados recibe una beca de la Secretaría de Deporte.
El pensamiento llegó a cruzarse por su mente: dejar el deporte. La crisis económica lo golpeó, la incertidumbre lo desorientó y la gestión dirigencial lo desanimó. Pero Farid Suárez se sobrepone. En medio de la pandemia de Covid-19, abrió un lavadero de autos en el patio de su casa para sostener su economía personal y así poder seguir practicando su pasión, el ciclismo.

“Desde hace algunos años vivo solo y cumplo todas mis responsabilidades: el pago de la luz, el de la comida, el del alquiler, y la verdad es que la beca no me alcanza. Además de vivir con la incertidumbre sobre qué va a pasar en el futuro, sobrellevar la pandemia es difícil. Entonces un día, durante la cuarentena, me puse a pensar y me dije «me cansé. No voy a depender más de nadie, y lo que tenga que venir, que venga». Fue así como pensé diferentes alternativas y se me ocurrió la del lavadero de autos, y por suerte está yéndome muy bien”, cuenta Suárez desde Rafaela, Santa Fe.

"El carácter, la actitud de querer mejorar y abrirse camino. Tiene personalidad, físico y potencia para mejorar", describa a Suárez su entrenador, Daniel Capella.“El carácter, la actitud de querer mejorar y abrirse camino. Tiene personalidad, físico y potencia para mejorar”, describa a Suárez su entrenador, Daniel Capella. Crédito: Federacion ACiclismo

-¿Cómo organizás tus horarios entre el lavadero y los entrenamientos?

-Lo manejo solo y es bastante complicado cumplir ambas responsabilidades. Estoy metiéndole muchas pilas. El lavadero demanda muchas horas y tiene un desgaste físico alto, me cansa mucho. Por ahora voy combinando muy bien: abro a la mañana, y a la hora de la siesta aprovecho para entrenarme. Si un día estoy liquidado no iré a practicar, pero hasta el momento nunca me sucedió.

-Con la pandemia, ¿cuánto podés proyectar?

-Uno va creciendo y tiene responsabilidades aparte de la bicicleta, del deporte. Voy a ver cómo sigue el país, cómo sigue lo del coronavirus y cómo sigue mi vida. Yo, si no trabajo, no llego a fin de mes. Pero creo que todo esto va a acomodarse. Dios quiera que la selección y la Secretaría se pongan las pilas y entusiasmen a uno para que siga haciendo deporte. De todas formas, confío en que podré acomodar ambas cosas. No será lo mismo que cuando me dedicaba solamente al deporte, pero todo esto es parte de la vida.

En 2018, el santafesino, entonces de 21 años, batió el récord argentino de velocidad en la prueba del kilómetro.En 2018, el santafesino, entonces de 21 años, batió el récord argentino de velocidad en la prueba del kilómetro. Crédito: Federacion ACiclismo

El ciclista se especializa en velocidad en la prueba del kilómetro. Logró llevar su nombre a lo más alto cuando en 2018 rompió el récord argentino que Miguel Clavelo había establecido en 1997 con 1m5s18/100. El santafesino, con apenas 21 años, estableció la nueva plusmarca en 1m4s297/1000. “El récord era un sueño que tenía desde que empecé a correr en velocidad, pero llegó de sorpresa. No esperaba hacerlo, y menos en la pista de San Luis, que es muy ventosa. Ahí me di cuenta de que había alcanzado algo grande”, recuerda Suárez. A partir de entonces alcanzó otros récords nacionales y medallas panamericanas. Invitado por la Unión Ciclista Internacional, viajó a Suiza, donde tendió a profesionalizarse unas semanas, y proyectó una mudanza allí. Pero la crisis sanitaria dejó en pausa su idea.

Farid comenzó en el ciclismo casi de casualidad. Cuando eran pequeños, un amigo lo invitó a participar en una carrera de bicicletas organizada por la municipalidad: ése fue su primer contacto con el deporte. Luego lo exhortaron a sumarse a las escuelitas de entrenamiento, y ya nunca frenó, entusiasmado por la dinámica y el grupo de chicos. El Club Ciclista Rafaela lo albergó toda su carrera.

Especialista en la prueba de velocidad del kilómetro, ahora Suárez se abre al keirin, para ampliar sus posibilidades de ser atleta olímpico.Especialista en la prueba de velocidad del kilómetro, ahora Suárez se abre al keirin, para ampliar sus posibilidades de ser atleta olímpico. Crédito: Federacion ACiclismo

Nunca la tuvo fácil, pero aprendió a sobreponerse. Su entrenador, Daniel Capella, enumera sus virtudes: “El carácter, la actitud de querer mejorar y abrirse camino. Tiene personalidad, físico y potencia para mejorar”. Y Suárez fue apuntando alto, pero con los pies sobre el suelo. Las dificultades económicas siempre fueron determinantes en su desarrollo, y a eso se agregó que la prueba del kilómetro no es olímpica. Por eso Farid quiere sumar otra especialidad, el keirin, siempre en la rama de la velocidad, para perfeccionarse como ciclista y disponer de más oportunidades. “Tenemos pensado preparar el keirin para empezar a meternos en carrera, pero sin descuidar el kilómetro, porque suele haber renovaciones de disciplinas en los Juegos Olímpicos, y tal vez para el próximo ciclo vuelvan a meter el kilómetro”, comenta.

-¿Cuáles eran tus objetivos para 2020?

-Iba a tratar de revalidar el título en la prueba de velocidad por equipos, en la que teníamos una medalla, y apuntaba a competir en el kilómetro en el Campeonato Panamericano. La pandemia complicó todo, y ahora hay que ver qué pasa este año, sobre todo con las becas. Porque, como en 2020 no hubo competencias, no pudimos revalidar las marcas y no sé si nos mantendrán las becas.

Los podios, una costumbre en la carrera de Suárez como ciclista, que ahora se dedica a lavar coches en su casa; "por suerte, está yéndome muy bien", cuenta Suárez.Los podios, una costumbre en la carrera de Suárez como ciclista, que ahora se dedica a lavar coches en su casa; “por suerte, está yéndome muy bien”, cuenta Suárez. Crédito: Federacion ACiclismo

-¿Qué beca cobrás hoy en día? ¿Siempre la recibiste?

-Recibo la de la Secretaría de Deportes por el momento, pero estuve tres años sin recibir nada. Beca del Enard nunca tuve; por la medalla del Panamericano tendrían que habérmela dado, pero todavía no llegó nada.

-¿El ciclista argentino recibe el reconocimiento que merece?

-La verdad es que no. Tanto en popularidad como en el nivel de selección y en becas. Siempre se espera que el ciclista logre algo importante para salir a ayudarlo, pero creo que cuando un deportista empieza en su camino, empieza a tener buenos resultados, a ganar experiencia, es cuando se tiene que ayudarlo, no esperar a que llegue y recién entonces apoyarlo. En esos momentos es cuando los deportistas pensamos en dejar, porque se nos complica el tema económico, se cruzan esos pensamientos de «me rompo el lomo todo el año y no me reconocen nada». Llega un punto en que esas cosas molestan mucho y aparecen las ganas de dejar. Me pasó en varias ocasiones.

Por: Olivia Díaz Ugalde – Diario La Nación

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